Llegaron con la mitad en el alma
No llegó
Llegaron
Era una vida de otras vidas
Era una muerte de otras muertes
Por eso llegaron
Para callar el baile
“Si bailas no puedes
morir
Y te sientes dios”
Somos su semejanza
Somos la nada de su semejanza
Por eso nos callaron
Porque los espejos provocan miedo
Llegaron con la sangre en la raza
No era musulmán
No era cristiano
Ni taino
Ni azteca
Era un refugio silenciador
Era la madrugada
Toda la sangre se transformó en baile
La sangre baila
El corazón arde
Los pulmones aún laten
Respiramos miedo
Llegaron y no dejamos de abrazarnos
Llegaron y no dejamos de textearnos
Papa, dame la mano
Mama, dame un baluarte
Hermano, dame una palabra
Llegaron
Pero no para quedarse
Esta es una mezcla de miles de millones de conciencias confundidas
Esta es una mezcla de miles de millones de pasos atarantados
No es Omar
No es Luis Ángel
No es Shamira
No es María Luisa
Es la sangre que corre de colores
De prisa salió una bala
De prisa me escondí en un baño
Bomba, plena, cumbia, salsa, bambuco
Bailo, bailamos, aunque hubieran llegado
Eran las avenidas un camino de flores
De genelaogías rotas
Veo gente igual
Pero ellos no lo vieron
Soy una puñeta
Un sitio nuevo
Una creación del tiempo
Soy
Un diapasón tibetano
Un gong
Un tempo moderato
Un compás
Soy lo que me dieron mis abuelos
Y no era odio
Eso no era odio
Soy Orlando, Bagdag, Shangai, Xalapa
Soy lo que me sale de la clandestinidad
Y llegaron… pero no nos entibiaron
No dejamos de besarnos
No nos desaparecieron
Hubo
Hay
Habrá
Alguien que sienta el temblor de mis abrazos.
Soy el mensaje de texto
De ese servidor que servía para decir “te amo”
Hoy
Me queda el viento
Y las cenizas
Y la sangre
Por eso vivo
Con el fuego
De la memoria.
© Conrado Zepeda Palares
Felicitaciones por este poema. Un gran abrazo del lado del corazón.
ResponderEliminarGracias por tu lectura, Maestro Humberto. Me alegra saber que me lees. Un abrazo de dicha y alegría, de lado del corazón.
Eliminartremendo
ResponderEliminarAlicia, un gran abrazo. Gracias por leerme.
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