"En el murmullo del río" por Vik Guevara
Bienamado, decía la leyendita que no podíamos dejar de repetir. ¿Bienamado el río? ¡Ooora, pos ni que fuera un hombre! Entonces el rumor, el canto, el goteo, el sentir arrastrado, la cumbre abierta: abierta por las orillas por la ribera por el caudal por el cauce por el límite entre el hombre y el río. Caminamos por el caminito rojo hecho de llantas. ¡Sí de corcho negro, de purito coraje poblano! Nada había más que sonreír y pensar una vez más en Africam Safari; en el señor del tigre violento, la hija huérfana, la soledad avilacamachista, las confusiones de apellido; la hija está aquí moviendo vidas, removiendo piedras: hasta parece una ondina –y no por peligrosa, sino por aérea. Solamente los poblanos entubamos un río, carajo, mira que como las grandes ciudades, Puebla también era penetrada y dividida por el río. El Máximo se divierte y corre y se acerca y acecha una piedra. Quiero tirarlas todas, ¡mira cómo se hace más rápido, rápido, rápido! Hermano éste, el que divide, el que cerca, el que impone su ritmo. Allá por San Francisco, el Almoloya era un rumor. Lavadero, la ciudad es un enorme discurrir de chismes, jabón espuma e incontables sábanas despresurizadas (vaya terminito, pero es que cuando las sábanas se lavan, también se lavan los deseos). Y entonces la palabra. Sigue corriendo la vida en Puebla, aun cuando la encerremos en el progreso. Y de pronto, majestuoso aparece poco a poco con todo su gritor. Verde es el destino de los secretos de los bosques, los manglares, humedales. Nunca había visto una cosa así, hasta las patas puedo meter en el estanque ése. Silencios verdes. Aquí no se viene a morir, aunque nuestras vidas sean los ríos; el amor no puede consumirse en el agua: las bacterias también hacen amor del desastre. Nuestros desastres de agua. La gente se fija en la rana-llanta; algunos se conmueven, la mayoría busca una portada de féisbuk. Ubicación: Puebla de los Ángeles. Finalizar etiquetado.
© Conrado Zepeda Pallares,
15 de mayo de 2012, Puebla de los Ángeles.

Sabroso, fluye, arrasa, avasalla... ¡tu texto! Como río caudaloso discurre, moja, empapa, infecta, acalla.
ResponderEliminar¡Me gustó!
Me encanta tu estilo Conrado muchas felicidades, algún día espero llegar a esa calidad de escritura!!
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